#MaratoBarcelona – La crónica

La tercera ya está en la maleta. El reto ha superado el ecuador, todavía quedan un par de asaltos para completar el repoker soñado, pero ya son tres las batallas superadas.

Y lo de este domingo en Barcelona ha sido una batalla, muy larga y muy dura, mucho más que en mi debut en Donosti y la segunda en Valencia, pero no adelantemos acontecimientos y vayamos por partes.

El fin de semana empezó torcido con un pinchazo a la altura de Pina de Ebro que estuvo a punto de dejarnos tirados en medio de Los Monegros. Por suerte, todavía existen esos talleres de pueblo que te arreglan lo que sea en un periquete.

Sábado, recoger el dorsal a primera hora, visita rápida a la feria y a barcelonear con la familia un poco, intentando no andar mucho para no repetir el error de Valencia. Comer en la playa de la barceloneta, siestita en casa y cena en un italiano como es de rigor. Mis sensaciones antes de dormirme no eran del todo buenas, de esto que notas que no va a ser tu día.

Domingo 7:00 desayuno con Fano, cafelito y tostadas, activación en marcha. Nos ponemos el traje de faena y andando para Plaza España. 7:45, ambientazo en los IMG_20160313_080345aledaños de la fuente de Montjuic, las torres venecianas…sin duda, es una salida y llegada con mucha magia. Entramos de los primeros en el (muy optimista) cajón rojo de 3h:15 (esa marca soñada allá por diciembre). Suave trote antes de que aparezca Romain -68 maratones en sus patitas!! – (foto para la posteridad con los titanes de marrutxipi).

Se empieza a llenar el cajón, GPS activado, sin fallos esta vez, ultimas palmadas de buena suerte y empiezan a sonar los acordes de la famosa canción que Monserrat Caballé y Freddy Mercury cantaron para los JJOO del 92. Pistoletazo de salida, lluvia de confeti y a correr.

Primeras zancadas sin problemas, la salida es escalonada y se va por una calle de 4 carriles. No para de adelantarme gente. A los pocos metros primer punto de encuentro con los aplausers. Besito a Inma, choque de palmas con Hugo y a correr. Esta primera parte pica para arriba, pero mi ritmo ronda el 5min/km, voy cómodo y rodeado de gacelas que vuelan buscando 3h15-3h20… me intento frenar y reservar energía, pero con poco éxito. Primeros 15km a 5:05 y eso que vuelvo a pararme en el km13 para saludar a los aplausers.

La cabeza que empieza a pensar que esto está chupado. A ver si a lo tonto voy a superar mi marca? ya, ya… (el hombre del mazo empezaba a echarse a reir). Paso por la Sagrada Familia a buen ritmo. Con tiempo de fijarme de que sigue en obras. Oigan, ya va siendo hora…

La Meridiana (subida y bajada) supone el punto de inflexión. IMG-20160313-WA0006Pasó la media maratón en 1h46, justo antes de ver a los aplausers. Paradita larga, besitos, sonrisa para la foto y seguimos. Empiezo a intuir lo que me viene.

Diagonal Mar con el edificio AGBAR al fondo se hace larguísimo. Al volver, veo que la liebre de 3h30 me viene pisando los talones. Mi ritmo del 20 al 30 sigue siendo bueno, a 5:05-5:10. Paro a beber en varios de los avituallamientos, me tomo mis geles, como algun fruto seco… pero las alertas empiezan a sonar cada vez más fuerte.

Km 30, final de Diagonal, curva del Forum y el ritmo empieza a decaer estrepitosamente. A partir de este punto imposible mantenerme por debajo de 5:15.

En ronda litoral, hacia el km32 me fagocita el grupo de 3h30, impresionante esa sensación de ser absorbido por una grupeta de 200-300 corredores. Ni siquiera intento engancharme a ellos. Todavía quedan 10km y voy en la reserva, sufriendo para mantener el ritmo a menos de 5:30. Puños apretados, cabeza gacha, un paso y otro, sin pensar en nada. El hombre del mazo subido en mi chepa.

Zona de Arc de Triomf, una de esas postales en las que uno se visualiza disfrutando y todo eso… la realidad fue muy distinta. Llego tan fundido que me cuesta hasta subir la rampita para superar el escalón (UNO) que da paso a la zona peatonal.

Antes de llegar a Pz.Cataluña, sorpresa!! Los aplausers vuelven a estar ahí en la acera, en un sitio que no esperaba, justo en uno de esos momentos grises-casi-negros. Un enorme subidón que puso algo de color en esta parte agonizante de mi marató. Unos ánimos que vinieron de perlas para afrontar lo que todavía quedaba (que no era poco).

Otros dos kilómetros que se estiran como si fueran de goma y por fin aparece el monumento a Colon que anticipa la llegada al Paralel, ese ultimo muro de 2km que a estas alturas del recorrido hace un daño tremendo. El GPS me dice que subo casi a 6… Me sigue adelantando mucha gente, pero empieza a verse la luz al final del túnel. Un ultimo apretón de puños y ya lo tenemos.

Y por fin (ultimo esta vez sí) veo las torres venecianas desde las que salimos unas horas antes. El final ya está ahí, rotonda, giro y linea de meta con la fuente mágica detrás. Preciosa llegada, amplia, de las de entrar disfrutando… y así lo hice, satisfacción plena pero la sensación agridulce de haber sufrido un calvario de 15km.

El reloj se para en 3h41min. Unos pasos titubeantes hasta llegar al avituallamiento. El agua me recompone un poco. Una simpática chavalilla me felicita mientra me cuelga al cuello la Medalla (voluntarios de 10), la sonrisa tonta de nuevo en mi cara, feliz de encontrarme con mis aplausers y con Fano.


Vuelta a casa en modo robocop, gloriosa duchita y a celebrarlo bien rodeado mirando al Mediterráneo.

Fin del capitulo 3. “La batalla de la ciudad condal”

Siguiente episodio todavía muy muy muy lejos en el tiempo, pero empezamos a ensayar el acento andaluz para correr en la ciudad  que tiene un color especial.

Despegando rumbo a #3de5

No se ha cumplido un mes desde que cruzara sonriente la meta de Valencia y la mente ya está puesta en el siguiente arco de meta. La magia del maratón es dulcemente adictiva.

Valencia supuso la 2ª parada de ese reto que me fijé en primavera; colgarme las 5 medallas de los maratones españoles más importantes. Después de unas semanas de descanso, me pongo de nuevo en modo Maratón rumbo al #3de5. Aunque inicialmente mi idea era correr en Madrid en abril, finalmente me he decidido por Barcelona en marzo.

Así que, menos de 100 días para llegar a tope a la ciudad condal. Habrá tiempo de analizar el circuito y los entrenos y las chorradas que me vayan ocurriendo en este #RoadToBarcelona que empezó hace unas semanas cuando formalicé la inscripción.

De momento la semana pasada me hice una prueba de esfuerzo para garantizar que este cuerpecillo es apto para seguir corriendo sin riesgos. Para saber más sobre en qué consiste pincha aqui

Hace 3 años me hice por primera vez y ya iba tocando renovarla. Después de lo ocurrido en la Behobia de este año y después de oír tantos y tantos casos de corredores experimentados que sufren incidentes cardíacos durante las carreras, no está de más asegurarse de que todo está en orden antes de empezar con un nuevo plan de entrenos. Prevención ante todo.

Nos gastamos 200 euros en un reloj, 150 en las ultimas zapas, 35 en unas mallas aerodinamicas … pero aunque vale 100€ o menos, nos olvidamos de chequear lo más importante. Sin duda, una prueba de esfuerzo es el regalo de reyes que no debe faltar en tu carta.

La prueba es bastante exigente, sobre todo si no estás acostumbrado a correr sobre cinta. Te ponen varios electrodos en el pecho, te enganchan a la maquina, subes a la cinta y a correr; empezando a 8km/h y acabando cuando no puedas más. Cada 60 segundos la velocidad sube 1km/h.

Primero un trote suave, 8km/h, como andar rapidito o trotar muy lento, 9km/h calentando, 10, acostumbrarte a lo de correr en cinta, 11, 12, empiezas a sudar, 13, alargas zancada, 14, esto va en serio, 15 (4min/km), ojo que esto va a doler, 16 (3:45min/km) las pulsaciones a tope… aguanto por los pelos esos últimos 60 segundos y le digo a la valores prueba esfuerzomédico que deje de torturarme, con las pulsaciones en 185 y las piernas temblando.

Después de recuperar la respiración, las buenas noticias. Ninguna anomalía cardíaca y apto al 100% para seguir pateando las calles.

El informe final incluye varias recomendaciones personalizadas muy interesantes, consejos sobre en que rango de pulsaciones entrenar, etc.

Despegamos. Vía libre.

#RoadToBarcelona

 

 

#RoadToValencia

El pasado Junio publicaba volvemos-a-modo-maraton en la que hacía público mi reto de completar las 5 maratones españolas más destacadas. Después de debutar hace un año en Donosti la siguiente parada de este reto me lleva a partir de mañana a orillas del Mediterráneo junto a otros cuantos locos. meta valenciaValencia nos espera con su atractivo y plano circuito y su imponente arco de meta situado sobre el Lago de la Ciudad de las
Artes y las Ciencias.

En esta ocasión mi payasita no me acompañará y será raro no verla en ningún punto del recorrido para darme ese empujón de energía que OLYMPUS DIGITAL CAMERAte hace volar durante muchos metros. Pero ese empujón me lo lleva dando desde principios de agosto, ayudándome para que pueda salir a entrenar
y haciendo lo posible para que mi #RoadToValencia fuera más fácil. Sin duda, si el domingo voy a poder estar en la línea de salida es gracias sobre todo a ella.

Que suerte la mía!!

Afortunado de haberme cruzado en esta preparación para Valencia con Aitor, Urko, Urda, Alfredo, Fano y el guaje Sergio. Algunos se han ido quedando en el camino y no estarán en la salida de Valencia. Pero ya aparecen nuevos retos en común por el calendario… Lo que une la paella valenciá que no lo separe nadie!!

Suerte también de llegar a la cita en buenas condiciones físicas, mejor que hace un año para el debut. Con un par de kilos menos, sin lesiones ni molestias que hayan alterado de manera importante mis entrenos. He completado un plan de 14 semanas con un promedio de 3’3 entrenos y 45km por semana. Me hubiera gustado llegar a 4 sesiones por semana y puede que falten algunos kilómetros en mis piernas, pero las circunstancias laborales y familiares de cada uno son las que son, así que estoy satisfecho al 100%.

Llego en perfecto estado mental, motivado a tope, puedoconfiado en mis posibilidades; inquieto evidentemente, pero con la seguridad de que puedo hacerlo porque me he preparado bien. Mentalizado también de que no todo está bajo control y siempre hay la posibilidad de que algo no salga como está previsto: una lesión, malestar físico o que te salga uno de esos días en los que el cuerpo no responde. En ese caso, cabeza despejada y calma. Una retirada a tiempo (aunque amarga) siempre será mejor que arrastrarse como un zombie por las calles de Valencia (o algo peor). No hay que perderle el respeto nunca. Este domingo pasado en los arcenes de la Behobia fueron decenas los ejemplos de lo que puede ocurrir si nos dejamos llevar equivocadamente por el subidón de llevar puesto un dorsal…

Cabeza y calma.

Ello no resta ambición para traer un buen crono y grabarlo con orgullo en la medalla de finisher. En Donosti ese crono fue 3h42min. El debut en maratón impone ese miedo a lo desconocido, de no saber si el hombre del mazo te estará esperando en alguna curva a partir de ese famoso kilómetro 32. OLYMPUS DIGITAL CAMERAEn esas circunstancias la estrategia siempre suele ser conservadora y así lo hice el año pasado, cruzando la meta del Estadio de Anoeta agotado, pero con una sonrisa de oreja a oreja y la sensación de que todavía me faltaba bastante para entrar en reserva.

Para este fin de semana, el punto de mira está colocado en cruzar la alfombra azul de meta por debajo de las 3h30 (4:59min/km). He rodado cómodo a ese ritmo, por lo cual, voy a intentar seguir desde el principio a la liebre correspondiente. Me agobia un poco lo de rodar en grupo, pero las ventajas de ir protegido en un pelotón con liebre son evidentes (te olvidas de andar pendiente del ritmo, vas entretenido, desgastas menos), así que buscaré un sitio cómodo al menos durante los primeros 25-30km y a partir de ahi… empieza el show.

To be continued …

La Behobia

Hoy me he despertado dos horas antes que la alarma de mi móvil. Inmediatamente sin saber porqué mi cabeza se ha puesto en modo Behobia y me he desvelado completamente. Este domingo se celebra la popular por excelencia y supongo que de alguna manera estoy expectante, aunque con la mirada puesta en Valencia, vaya a correr sin presión.

Como ya tuiteaba ayer, soy corredor gracias a que hace unos años junto con unos amigos se nos ocurrió que era buena idea “hacer la behobia”. Año 2009, sin idea de lo que era prepararse para correr 20km. Con la valentía del ignorante y las consecuencias que suelen acarrear cuando te enfrentas a algo sin estar preparado. Acabé con la fascia lata lesionada, la rodilla derecha semibloqueada desde el 13, dolor intenso que me hizo plantearme la retirada. Pero el factor más importante de la BSS, el ánimo del publico, consiguió que ese dolor me resultara soportable durante 4-5km y desapareciera en ese ultimo kilómetro que encaras después de la curva de Sagües, ese km que se llena de lagrimas de emoción, de pelos de punta, de aplausos, de gritos de animo, de tantos y tantos sueños que se cumplen. Tramo mágico por excelencia.

Releo mi diario de entrenos de aquel año y se me escapa una sonrisa al ver “Ultima gran trotada antes del día D – 13km”. Ayer salí a rodar un poco y me hice esos mismos 13km “sin despeinarme”. Es divertido releer esa excel donde (metódico que es uno) llevo apuntando mis entrenos desde el 2009. Curioso que en 2010 con una 101_0858
preparación de risa, sin ninguna tirada de más de 12km, sin conocer lo que eran las series o el trabajo de fuerza o cualquier de esos entrenos que ahora llenan mi plan, lograra hacer un notable 1h38 en una de esas behobias pasadas por agua, mano a mano con Javi Martin “Bekele”.

La del 2011 será recordada por el inusual calorazo de noviembre y la cantidad de personas que tuvieron que ser atendidas por deshidratación. Conviene volver a leer este articulo del DV en vista de la previsión que de momento dan para este próximo domingo:

http://atletismoatope.diariovasco.com/noticias/estuve-veinte-minutos-inconsciente-20111116.html

En mi caso, llegaba en peor forma que el año anterior, lo que sumado a la calor sofocante y a unas nike mal atadas que me hicieron una ampolla en el pie derecho a la altura de Lezo, hicieron que en meta marcase un discreto 1h44. Recuerdo las barbas de Aritz llegando a meta completamente desfondao. Ojito. Tomen nota

Y en 2012, salto de gigante. Debut en la Media de Azkoitia-Azpeitia también con Aritz, primeras series y cuestas en mi plan de entrenos, participando en varias carreras por la zona en las que los ritmos empiezan a ser destacables por debajo de 4:30. Mi cita con la BSS de ese año, de nuevo en uno de esos días de lluvia y viento, con un estado de forma óptimo, resultó todo un éxito. Bajar de 1h30 (aunque sea por solo 15 segundos) es uno de esos hitos que marcas en tu curriculum de corredor popular.

Una vez que te enganchas al ranin, no hay quien te pare. El gusanillo de ponerme un dorsal me pica en 2013 y corro la Media Maratón del Camino de Santiago, la Media de Madrid, Sagarlasterra, KrossBerdea, Leitzako HerriKrossa, Azeri Bila… así hasta 16 pruebas en total. A la BSS llego en un gran estado de forma y pese al viento de cara logro bajar más de dos minutos el crono del año anterior, fijando mi marca (esa de la que todo corredor de la Behobia presume) en 1h27.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

En 2014, con la vista puesta en el debut en maratón, corrí la
BSS junto a mi primo Alberto, a su ritmo, disfrutando como pocas veces del ambiente, de la animación, de
todos esos detalles que cuando vas a cuchillo no te da tiempo a apreciar.

Este domingo toca volver a Behobia, de nuevo con el freno echado ya que en apenas diez días me espera Filipides en Valencia, pero las ganas de disfrutar de esos 20km son enormes.

La Behobia es una carrera diferente, la meca del corredor popular, esa carrera que al menos una vez en la vida hay que correr… aunque es difícil correr una vez y no desear repetir al año siguiente.

Animo a todos los que corran este domingo, en especial a los debutantes!!

nadie dijo que fuera facil

Cuando uno empieza a correr, todo parece de color de rosas. lesionesAunque los comienzos nunca son sencillos, si uno se lo propone, en muy poco tiempo va a progresar empujado por el famoso subidón del corredor.

Lo que ese corredor novato no sabe es que ese subidón no va a evitar que tarde o temprano se vaya a lesionar. Es algo que se oculta a los no iniciados, una de esas mentiras piadosas, como la de los Reyes Magos. Así que si eres novato no deberías leer a partir de ahora… corriendo te lesionas. Puede ser más o menos grave, pero si corres de manera regular, acabarás teniendo alguna lesión. Desde las típicos esguinces o roturas de fibras hasta las molestas fascitis plantar o tendinitis de aquiles.

La prevención puede ayudar: entrenar sin hacer burradas, estirar bien después de cada sesión, fortalecer los músculos implicados (teoría fácil, darle la importancia que merece y dedicarle diez minutos para ponerlo en práctica es lo difícil)… pero lo dicho. Si corres es casi seguro que en algun momento te vas a lesionar. Si lees esto, eres runner habitual y no te has lesionado nunca, por favor comparte tu secreto.

En todo esto pensaba yo mientras ayer por la mañana volvía a casa andando después de que un pinchazo en el exterior de la rodilla derecha me obligara a dar por finalizada mi trotada dominguera cuando me faltaban 2km para completar los 14 que había previsto. Mismo dolor que tuve en el primer entreno del año. Una punzada profunda con cada impacto contra el suelo… que desaparece si voy andando. 2 km corriendo son apenas 10 minutos. 2 km andando son 2000 metros (uno detrás de otro) para darle muchas vueltas al coco, demasiadas.

Por lo demás la semana había ido bastante bien.

  • El lunes hice algo menos de 8km rematados con unos ejercicios de técnica de carrera. 
  • El jueves reencuentro con las series. Tocaban 3x3km. Con la compañía de Sergio ahí estuvimos dando vueltas y más vueltas en la pista del poli como dos ratones en su jaula. En la 1ª serie logré llegar justo justo al ritmo previsto 4:20, pero en las siguientes a pesar de dar una vuelta menos no pude bajar de 4:35, con las pulsaciones disparadas; mientras tanto el guepardo volaba cerca de los 4min casi sin despeinarse; a ver si por osmosis se me pega algo!!. 
  • Y para rematar ayer domingo 14km -a priori- por el trentxiki con bastante viento de cara en la ida. Todo bien, hasta que… 

Pese a todo la semana ha sido buena, terminando con 32km (sobre los 34 previstos). Por delante se presenta otra semana muy similar a la anterior. Martes 8km – Jueves series 8×1000 (a 4:00… o lo que llegue) – finde 14km suaves.

A ver si mañana no aparece el pinchazo y puedo seguir con el plan previsto. Si no, toca ir pidiendo cita para visitar al fisio… y mantener la calma.

Cuando se puede hay que darle duro, pero cuando no…

keep-calm-and-stop-running-19

#Flojusteam resumen año 14, 2 de 3

El segundo reto de la temporada ya estaba fijado en el calendario: Media Maratón de Donosti, bajar de 1h30, mediados de mayo. Prácticamente el mismo circuito que la carrera de 10km, plano y muy rápido. Unos meses antes (noviembre de 2013) había terminado la Media del Maratón en 1:30:33, así que confiaba en que afinando un poco, podría lograr bajar esos 33 segundos. Además iba a correr conmigo Jonatan, el “Potro de la Vega” con el mismo objetivo. Todo apuntaba bien.

Pero la preparación no fue todo lo buena que debiera, sobre todo el ultimo mes, ese que es tan importante. Muchas distracciones.

La semana santa estuvimos de vacaciones en las Landas (lo pasamos genial, pero mucho comer, poco correr), luego un viajecito a Madrid para correr los 10km del RNR con mis primos (y sobre todo comer y comer). La carrera fue de lo mejor de la temporada, liebreando para mi primo Alvaro y echando unas cañas ricas ricas con el resto. De regalo una medalla de lo más rockera. Algún día habrá que correr el maratón de la capital.

010

De Madrid directos a pasar unos días en Villarnera, donde aproveché para salir a correr por esos caminos que tanto me gustan, pero tambien para salir de mi rutina de comidas, descanso, etc.

Para rematar esta preparación gris un viaje relámpago de curro a Lisboa diez días antes del día D. Descansar mal, comer fatal, aviones, etc… no es lo ideal en la semana previa.

Entrenos reguleros, cuidarse mal (o bien, según se mire)… Si quieres resultados, hay que sacrificarse, CUALQUIERA puede hacerlo (o no…) pero hay que hacerlo.

La cuestión es que nos plantamos en la salida con dudas, pero con el objetivo claro: ir pegados a la liebre de 1h30. Y así lo intentamos. Se formó un grupo de corredores muy numeroso con la liebre, quizás demasiado, difícil para los avituallamientos, gastando energías en ir pendiente de no tropezar con los conos y de las zancadas de los que iban delante… Como no mencionar a Sergio Fano que con su bici de apoyo estuvo motivándome y no dejándome flaquear durante más de la mitad del recorrido. Y los kms fueron cayendo, aguantando el ritmo de la liebre, 10, 11… Jona que sufre bastante con calor se empieza a quedar atrás en este punto. Y siguen cayendo los kms… 12,13,14… al girar en la UPV, al coger el avituallamiento el grupo se me escapa unos metros. Empieza una persecución agónica por las calles del Antiguo y Paseo de la Concha (Sergio de coach total, “regula que los tienes ahí”, “muy bien maquina, sigue así”). Alcanzo a la liebre al final de la calle San Martin (km17). Remontada sufrida, creo que los 2km más intensos del año (menos mal que no llevaba el pulsometro porque lo habría reventado). Justo en ese punto Sergio y sus ánimos me tienen que dejar (Anoeta les esperaba) y apenas 500m más tarde tanta intensidad me pasa la factura correspondiente (con IVA incluido). Delante del MªCristina (km18) no aguanto más y levanto el pie del acelerador. La liebre se me escapa y solo me queda dejarme llevar hasta la meta para marcar un tiempo neto de 1:32:02.

Mi cara al cruzar la meta lo dice todo… Fracaso absoluto.

_DSC2380

Segundo reto, no conseguido. Suspenso.

Lección aprendida. No hay secretos.

No Pain No Gain

#Flojusteam resumen año 14, 1 de 3

A punto de terminar el 2014, hoy me apetece revisar como han sido estos meses cargados de kilómetros, de sudor y zapatilla.

En enero me fijé tres retos, a saber:

  • 10km #amenosde4xkm
  • Media maratón en menos de 1h30min
  • Superar mi 1ª maratón

El primer reto tendría lugar a mediados de marzo en donosti: la Carrera de Primavera, bien organizada por la gente de Donostiarrak. Recorrido muy rápido en el que poder darle zapatilla a gusto. El objetivo era bajar de 40min (menos de 4min/km). En 2013 ya había corrido esta prueba marcando un tiempo de 40:53, lo más rápido que había corrido nunca hasta entonces; había que ponerse las pilas nada más comerse las uvas. 11 semanas por delante.

Pero la preparación fue muy irregular. Dos semanas de parón a finales de enero por unas molestias en el talón, en febrero buenas semanas de rápidas series, pero no acababa de encontrarme fino. Tres semanas antes hice un test de 10km para ver que tal iba y no logré bajar de 44minutos… Resultado: una semana antes de la cita no estaba nada convencido de que pudiera lograrlo (ni siquiera mejorar lo del año pasado).

A pesar de ello me planté en la salida con muchas ganas, nervioso cómo cuando iba a un examen importante. Me coloqué en posiciones delanteras para evitar esos atascos que te hacen perder tiempo en la salida. Pistoletazo y zapatilla._DSC8245

Primeros kilómetros muy bien, en ritmo ligeramente más rápido que el objetivo (a menos de 4 es mucho correr!!). A partir del km7 el ácido láctico que se acumula en las piernas me pide que baje el ritmo y toca apretar puños para sacar de donde no queda…

Tiempo en meta 40:07.

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Mejor marca personal ok, pero reto sub40 no conseguido por unos segundos. Sensación agridulde. Más rápido que nunca, pero esperaba bajar de la barrera de los 4min/km.

Es muy famosa esa obsesión que tenemos los runners por los números redondos (bajar de 3h en maraton, bajar de 1h30 en la behobia, etc) y desde fuera igual no se entiende. La verdad que pensándolo con cabeza desde dentro tampoco se entiende mucho. La diferencia entre hacer 10km en 39:59 o 40:07 son apenas 8 segundos (la satisfacción que uno siente debería ser casi igual)… pero hay “algo” que hace que esos 8 segundos de más o de menos te dejen una sensación de euforia o decepción.

En conclusión, aquel día no sentí euforia (tampoco decepción) pero con el paso del tiempo lo valoro mucho más. Fue un autentico carrerón!!

Primer reto del año, superado por los pelos, o no?